Por teléfono
Es lo de siempre y funciona, pero tiene sus costes: alguien tiene que coger el teléfono en el peor momento, apuntar bien cada cambio y repetir la carta. Los errores al apuntar salen caros.
Por WhatsApp
Es cómodo para el cliente, pero el pedido llega como un mensaje libre: sin precios, sin extras claros y sin alérgenos. Alguien tiene que leerlo, preguntar lo que falta y pasarlo a cocina.
Con tu propia web
Una web con carta y pedidos te da imagen, pero hacerla y mantenerla cuesta, y una web no se encuentra sola: hay que llevar a los clientes hasta ella.
Con un canal de pedidos propio
Es una carta online desde la que tu cliente pide directo, con tus precios y tus reglas, y un tablero en tu cocina donde el pedido entra listo. Pagas una cuota, no una comisión. Es lo que hace Tocopido, y además se ocupa de lo más difícil: que tus clientes lo usen, con el imán NFC en su nevera.
Cómo llevar a tus clientes a tu canal
- Un imán en cada pedido, para que la próxima vez te pidan desde la nevera.
- El QR en las bolsas, las cajas de pizza y el mostrador.
- El enlace en tu WhatsApp, Instagram y Google Maps.
- Un motivo para usarlo: el mismo precio que en el local, envío gratis a partir de cierto importe o un detalle en el primer pedido directo.