Lo que te cuesta un cliente que repite
Las plataformas cobran un porcentaje de cada pedido: según las comparativas del sector, habitualmente entre el 15 % y el 35 %, según el plan y según quién reparte. La primera vez lo pagas a gusto, porque te han traído un cliente nuevo. El problema es la segunda vez, la tercera y todas las demás.
Haz la cuenta con un solo cliente: si te pide una vez a la semana 22 € y pagas un 30 %, son 6,60 € por pedido y más de 340 € al año. Por alguien que ya te conoce y que ya sabe que tu pizza le gusta.
Por qué sigue pidiendo por la plataforma
- La tiene a mano: la app ya está en su móvil, con su dirección guardada.
- Es cómoda: ve fotos, elige, paga y sigue el pedido en el mapa.
- No sabe que puede pedirte de otra forma, o la otra forma es un teléfono.
No es cariño a la plataforma: es costumbre y comodidad. Y cada vez que la abre para pedirte a ti, le enseña también otros restaurantes.
Dale la forma de pedirte directo dentro de la bolsa
- Un imán con tu marca en cada pedido, también en los de las plataformas. Se queda en su nevera, a la vista cada vez que la abre.
- El QR de tu app en una pegatina, en la caja de la pizza o en la bolsa.
- Un motivo para probar: tus precios de siempre, envío gratis a partir de cierto importe o un detalle en el primer pedido directo.
El único momento en que ese cliente tiene algo tuyo en la mano es cuando le llega el pedido: ahí es donde tiene que quedarse la forma de pedirte la próxima vez.
Fuera de la bolsa, pon tu enlace en tu WhatsApp, tu Instagram y tu ficha de Google: quien te busque, que te encuentre a ti.
Que pedirte directo no sea ir a peor
Si al cliente que viene de una app solo le das un teléfono, le pides que vaya a peor: que llame en hora punta, que le lean la carta y que se fíe de que el «sin cebolla» llegue bien apuntado. Lo fácil es que vuelva a la plataforma.
Tu canal tiene que ser igual de cómodo: elegir con fotos, quitar y añadir ingredientes, ver los alérgenos, pedir entre varios y seguir el pedido en el mapa. Y sin descargar nada, porque pocos se bajan una app nueva para pedir una pizza.
Cómo lo hace Tocopido
- Tu propia app de pedidos, con tu nombre y tu carta, que se abre en el navegador del móvil sin descargar nada.
- Imanes NFC con tu marca para meter en cada pedido, con QR para los móviles sin NFC, y tu QR también en pegatina.
- Cada imán tiene su código: se cuenta cuántas veces lo tocan y cuántos pedidos trae.
- Sin comisión por pedido: tu cliente te paga a ti en la entrega, en efectivo, con tarjeta en tu datáfono o por Bizum.
Sigues en las plataformas para que te descubran clientes nuevos, y los que repiten te piden en tu app. Pide una visita: montamos tu app con tu carta antes de ir y te la enseñamos funcionando en tu local.