En resumen
Una app de pedidos de marca blanca es un programa de otra empresa que tu restaurante usa con su nombre y su carta: tus clientes te piden a ti, no en un escaparate con tus competidores. Antes de contratarla, pregunta cuánto se ve la marca del proveedor, si cobra por pedido y de quién son los datos de tus clientes.
Qué es y qué no es
- Es un programa de pedidos de otra empresa que se presenta con el nombre, el logo y la carta de tu restaurante.
- No es una plataforma de reparto: en Glovo, Just Eat o Uber Eats tu restaurante sale junto a otros, y el cliente pide dentro de la app de la plataforma.
- Tampoco es una app hecha a medida: no pagas un desarrollo, sino una cuota, y el programa es el mismo para todos los restaurantes del proveedor.
«Marca blanca» no siempre quiere decir invisible
En sentido estricto, marca blanca quiere decir que el cliente no ve la marca de quien hace el programa. En la práctica hay grados: la dirección web puede ser tuya o del proveedor, la app puede estar en las tiendas con tu nombre o abrirse en el navegador, y muchas dejan algún sello del proveedor, al pie de la carta o al abrir la app.
Ninguna de estas cosas es mala en sí. Lo que importa es saberlo antes de firmar.
Las preguntas que conviene hacer
- ¿Cobra algo por pedido, además de la cuota? Un porcentaje, un precio por pedido a partir de un cupo o nada.
- ¿Qué incluye la cuota y qué va aparte? El alta, el material, las fotos, los cambios de carta y el mantenimiento.
- ¿Hay permanencia? ¿Con cuánto tiempo hay que avisar para darse de baja?
- ¿Cómo entra el cliente? ¿Tiene que descargar una app de una tienda o se abre en el navegador?
- ¿Quién monta la carta y quién la cambia? Con tamaños, extras, alérgenos y platos agotados.
- ¿Cómo llega el pedido a tu cocina? En una tablet, en una impresora o en tu TPV.
- ¿Quién cobra el pedido y cuándo te llega el dinero?
- ¿Cuánto se ve la marca del proveedor? ¿La dirección web es tuya o suya?
- ¿De quién son los datos de tus clientes? La siguiente sección lo explica.
¿De quién son los datos del cliente?
Es la pregunta más importante y la que menos se hace. Según el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el responsable del tratamiento es quien decide para qué y cómo se tratan los datos, y el encargado es quien los trata por cuenta del responsable (artículo 4). Si el contrato te hace responsable a ti y al proveedor encargado, eres tú quien decide sobre los datos de tus clientes, y el proveedor solo puede tratarlos siguiendo tus instrucciones.
El artículo 28 obliga además a que el contrato diga que, al terminar el servicio, el encargado suprimirá o devolverá los datos, a elección del responsable. Pide que conste por escrito y en qué formato te los devuelven.
Cómo es en Tocopido
- Tu carta lleva tu nombre y tu logo, con tus platos, tus precios y tus fotos.
- No es invisible: al pie de la carta sale un sello pequeño, «Pedido directo con Tocopido», y la dirección es la de tu restaurante dentro de tocopido.es, no un dominio tuyo.
- No está en las tiendas de apps: se abre en el navegador al tocar el imán, escanear el QR o abrir el enlace, y el cliente puede añadirla a su pantalla de inicio.
- Sin comisión por pedido: pagas una cuota fija al mes. Tu cliente te paga a ti en la entrega; Tocopido no cobra los pedidos.
- En el contrato, el responsable de los datos de tus clientes eres tú y Tocopido es el encargado: no los usa para fines propios y, al terminar, si lo pides en los 30 días siguientes, te devuelve una copia en un formato de uso común.
- Sin permanencia: te das de baja avisando con 15 días.