En resumen
Para captar clientes y vender más en una pizzería sin bajar precios: una ficha de Google cuidada, con fotos, horario y el enlace a tu carta; tu QR y tu imán en cada pedido; menús que suben el ticket; y reseñas pedidas a todos tus clientes, sin regalar nada a cambio, como exige la política de Google Maps.
Que te encuentren en Google
- Tu Perfil de Empresa de Google, completo: horario real, fotos de tus pizzas y de tu local, teléfono y zona de reparto.
- El enlace a tu carta: la ayuda de Google explica cómo gestionar la URL del menú desde el perfil, y que los clientes pueden pedir comida desde él a través de proveedores de pedidos online.
- El horario de los festivos, al día: una ficha que dice «abierto» con la persiana bajada se paga en reseñas.
Reseñas, sin trampas
Las reseñas de Google pesan cuando alguien elige pizzería. Pídelas a todos tus clientes, no solo a los contentos: la política de contenido de Google Maps prohíbe ofrecer incentivos, como descuentos o productos gratis, a cambio de reseñas, y pedir reseñas positivas de forma selectiva. Responde a todas, también a las malas, con educación y sin discutir.
Y antes de que el enfado llegue a Google, dale al cliente una forma de decirte a ti qué falló.
Captar clientes nuevos
- Estar en una plataforma de reparto: te descubren clientes que no te conocían, a cambio de un porcentaje de cada pedido.
- Instagram con fotos de tus pizzas de verdad, y el enlace para pedir en tu perfil.
- Un folleto con QR para el barrio, los portales cercanos o las empresas de la zona a la hora de comer.
- Las noches de partido y los fines de semana: un menú para grupos con varias pizzas y bebida.
Vender más en cada pedido
- Envío gratis a partir de un importe: el cliente añade una bebida o un postre para llegar.
- Menús con bebida y postre, al precio que a ti te sale a cuenta.
- Un pedido que pregunta por la bebida y el postre después de la pizza, como en un mostrador.
- La pizza del mes: una novedad que da motivo para volver a abrir la carta.
- Fotos de cada pizza: se elige mejor lo que se ve.
Que el primer pedido no sea el último
Captar un cliente cuesta trabajo o comisión; perderlo tras el primer pedido es empezar de cero. La pizza a su hora y como la pidieron, y en la bolsa una forma de pedirte la próxima vez: un imán para la nevera o un QR. Si ese cliente te llegó por una plataforma, la próxima vez te puede pedir directo.
Ofertas por mensaje, con permiso
Si quieres mandar ofertas por correo electrónico u otro medio electrónico equivalente, la Ley 34/2002 (LSSI), en su artículo 21, exige que el cliente lo haya pedido o autorizado antes, salvo que ya te haya comprado y la oferta sea de productos parecidos. Cada mensaje tiene que traer una forma fácil y gratuita de darse de baja.
Cómo ayuda Tocopido
- Tu carta con pedidos y fotos de cada pizza, con un enlace que puedes poner en tu ficha de Google, en Instagram y en tus folletos.
- El pedido guiado: la pizza, luego la bebida y luego el postre.
- Envío gratis a partir del importe que digas y precio de oferta en los platos que quieras.
- Imanes con NFC y QR para cada pedido, y tu QR en pegatina para la caja.
- Las valoraciones de tus clientes, por separado para la comida, la atención y el reparto, para saber qué falla antes de que llegue a Google.
Tocopido no hace campañas ni manda mensajes a tus clientes: te da las herramientas y las ideas las pones tú.