En resumen
Para que los clientes de una pizzería vuelvan sin regalar margen, cuenta más estar a mano y que pedir sea fácil que el descuento: un imán en la nevera, repetir el último pedido en un toque, la pizza a tiempo y bien hecha, y saber qué falla. Si mandas ofertas por correo o mensaje, pide permiso antes: lo exige la LSSI.
Por qué el descuento sale caro
Un descuento lo cobra igual el cliente que iba a pedir de todas formas. Haz la cuenta con un ejemplo: con un 10 % de descuento en una pizza de 12 €, regalas 1,20 € en cada una. Si ese cliente te iba a pedir igual, es dinero que sale de tu margen sin traerte nada.
Y el cliente que se acostumbra a pedir con descuento espera al siguiente.
Lo que hace volver a un cliente
- Estar a mano: que cuando le apetezca pizza, lo primero que vea seas tú. Un imán en la nevera aguanta más que un folleto.
- Que pedir sea fácil: sin llamar en hora punta ni deletrear la dirección, y con su pedido de siempre a un toque.
- Cumplir: la hora que le dices y la pizza como la pidió, con el «sin cebolla» respetado.
- Saber qué falla: si llegó fría o tarde, que te lo pueda decir a ti antes que en una reseña pública.
- Un detalle de vez en cuando, que no sea un descuento fijo: una bebida, un postre, el envío.
Alternativas al descuento que no se comen tu margen
- Envío gratis a partir de un importe: sube el ticket en vez de bajarlo.
- Menús con bebida y postre, al precio que a ti te sale a cuenta.
- El mismo precio que en el local en tu propio canal: un motivo para pedirte directo y no por la plataforma.
- La pizza del mes o una novedad, para dar una razón para volver a abrir la carta.
- Un detalle sorpresa en el pedido de un cliente que repite, decidido por ti y no automático.
¿Y un programa de puntos?
Los puntos son un descuento aplazado: hay que explicarlos, llevarlos y pagarlos cuando se canjean. Antes de montar uno, pregúntate si tu cliente vuelve por los puntos o porque pedirte es cómodo y la pizza llega bien.
Tocopido no tiene programa de puntos: lo que hace es que tu cliente te tenga a mano y repita su pedido en un toque.
Que el cliente fiel te pida a ti, no a la plataforma
Un cliente fiel que te pide por Glovo o Uber Eats sigue pagando comisión cada vez: según sus webs, consultadas el 18 de octubre de 2026, el 30 % del pedido si reparten ellas y el 15 % si repartes tú. Fidelizar también es llevar a ese cliente a tu propio canal, con un imán en cada pedido.
Si mandas ofertas, con permiso
La Ley 34/2002 (LSSI), en su artículo 21, prohíbe mandar comunicaciones comerciales por correo electrónico u otro medio electrónico equivalente que no se hayan pedido o autorizado. La excepción es el cliente que ya te ha comprado, si sus datos se obtuvieron de forma lícita y la oferta es de productos parecidos a los tuyos. En los dos casos, cada mensaje tiene que ofrecer una forma fácil y gratuita de darse de baja.
Cómo lo hace Tocopido
- El imán con NFC y QR en la nevera de tu cliente: lo toca y se abre tu carta.
- Cuando vuelve, la carta le reconoce y le ofrece repetir su último pedido en un toque, con lo que siga en la carta de hoy.
- Guarda sus alergias una vez y la carta le avisa de lo que no puede tomar.
- Ve cómo va su pedido y a qué hora llega, sin llamarte.
- Puede valorar por separado la comida, la atención y el reparto. Tú lo lees y decides si enseñas la media en tu carta.
- En cocina ves si es su primer pedido o el número que hace, y su historial: lo que más pide y lo que valoró.
- Envío gratis a partir del importe que digas, pedido mínimo y precio de oferta en los platos que quieras.
Sin puntos ni cupones automáticos: los detalles los decides tú.